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(ganar una guerra sin que nadie pierda)


La mejor respuesta al reto ganar una guerra sin que nadie pierda, la dio la embajada de Irán, cuando comentó sobre la rueda de prensa de Trump el día de Pasqua: El mundo sería mas seguro si el conejo tuviera el micrófono.

Una frase digna de un premio Nobel de la Paz.

Más modestamente me viene a la mente una canción del siglo pasado: ¡haz el amor y no la guerra, pon flores en tus cañones!

Vamos al grano. El desafío es encontrar soluciones que atenúen los conflictos. En inglés se dice “Win-win case”, situaciones donde todos resultan ganadores, por ejemplo, teóricamente, en el progreso de la ciencia… pero cuidado, que aquí también el diablo mete la cola: la ciencia está financiada en un 60-70% por los señores de la guerra.

Y no olvidemos el dicho “la verdad es la primera víctima de la guerra”, que se remonta, nada menos, que a los tiempos de la Primera Guerra Mundial. (La olla llamando puta a la tetera). Por lo tanto, habríamos que centrar la atención en el uso que se hace de la información para no caer víctimas de quienes se aprovechan de la guerra. Hago notar que todos, al perseguir modas y extravagancias varias… proyectamos, de nosotros, la imagen de ovejas listas para el sacrificio.

El deporte es visto en general como un sucedáneo de la guerra. Afortunadamente hay también deportes donde se aplaude a todos los participantes. Ejemplo, el ciclismo, el atletismo.

Hay conflictos en gran escala, y conflictos en pequeñas escalas. ¿Qué os parece? De dos personas que deciden vivir juntas: obtienen beneficios económicos y ventajas complementarias. En embrión, es una superación de la lucha por la vida. Claro, hasta cuando las cosas no empiezan a ir mal. Pero si de un lado hay episodios de violencia llamada machista, también hay quienes establecen un “modus vivendi”, como por ejemplo juegos sexuales de intercambio de parejas, en clubes privados entre varias personas… ¿Por qué no poner el foco también en la otra cara de la moneda? Sería tan caliente como productivo.

Ahora vamos a la madre de todos los conflictos: la política, instrumento del poder.

La política en la vida moderna es por antonomasia fuente de problemas y/o de soluciones. Muy importantes son las “formas de la política”. ¿Qué son las formas? La política, vista como un líquido, toma diversas formas según el recipiente. Por ejemplo, antiguamente el rey administraba el gobierno de la nación, su poder era absoluto. Después la revolución francese se llegó a la división de roles —ejecutivo, legislativo, jurídico— que son una forma filosófico-política de administrar el mismo poder. Nuevas formas de la política pueden crear un contexto ganador, constructivo o por lo menos, menos conflictivo.

Si fuera un periodista de televisión, invitaría a los contendientes de los partidos mayoritarios que luchan por el gobierno de la nación, a encontrar unos objetivos de interés común para el país, a largo plazo, y que se comprometan a llevarlos a cabo en caso de alternancia en el poder. Y si traicionan el programa acordado, todos a casa. Una ley así, en la constitución, obligaría que se voten nuevos candidatos.

En fin, el texto sobre el banco del tiempo era una idea viable para dejar de lado los conflictos económicos.

A esta altura ya tenemos todo un programa, nos falta un candidato respetable.


 

Pubblicato il 11 aprile 2026